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domingo, 22 de mayo de 2016

Anotaciones post-universitarias: recordando influencias artísticas



Highway 61 Revisited: por la autopista de vuelta a la universidad



Sentada en el sofá disfruto de la suave brisa que entra por la ventana. Es tan relajante que incita a no pensar durante un rato. Fuera no parece haber mucha actividad, tan sólo el leve movimiento de las hojas. Hace una tarde apacible de mayo. Pero al decir esto siento extrañeza… Mayo nunca ha sido un mes apacible. No al menos en mi época universitaria.

Incómodo e inquieto se resistía siempre a darme un momento de sosiego; se alteraba cuanto más se aproximaba junio y me alteraba a mí, recordándome el sinfín de trabajos y exámenes que tenía que superar. Era cruel conmigo. Pero gracias a mi astucia conseguía burlar su recuerdo: flirteando con la música y el cine lograba evadirme. Así es como hallaba pequeños tesoros como el que todavía me acompaña: Highway 61 Revisited.  

Interpretaciones Culturales, Highway 61 Revisited

Suena la melodía de «Just Like Tom Thumb’s Blues» en el transcurso de la tarde e irremediablemente viajo años atrás, cuando me encontraba inmersa en la efervescencia de aquellos mayos. Los paseos del metro a la facultad entre la nube de estudiantes excitados por el fin de curso. Y por el sol. O las reuniones vespertinas para «repasar» la materia que no había aprendido en clase. Por aquella etapa pasaba yo de puntillas: tocaba el suelo, pero no lo suficiente como para dejarme llevar por la corriente.

Vivía en la transitoriedad del momento, no como partícipe del frenesí estudiantil sino como intérprete del contexto en el que me movía. Lo sentía al tomar distancia y evadirme por medio del arte. Así es como algunas etapas trascendentales han pasado a ser recordadas: no como un conjunto de acciones relevantes sino por asociación a obras artísticas.

Interpretaciones Culturales Midnight in Paris


Podría decir que los años universitarios sirvieron de entrenamiento ­―y de escaparate a la vez― para aprender a interpretar con perspectiva. A distanciarme del contexto en el que vivo para poder sentirme parte de él. Quizá sea esta una noción fantasmal del presente, la de buscar un referente artístico que me ancle a la realidad, pero la verdad es que me ha
servido para agudizar la perspicacia y tener una mayor comprensión del mundo. O, mejor dicho, para darle sentido a mi mundo.

Estoy en mayo y echo de menos aquellas tardes inquietas de mayo... Comiendo a divagar,mejor me retiro a disfrutar de «Desolation Row». Creo que he escrito suficiente por hoy.  


  

lunes, 16 de mayo de 2016

Frances Ha o la curiosa sensación de dar tumbos


Cuando de interpretar se trata, pocos recursos me resultan tan útiles como ciertas expresiones coloquiales. Sobre todo si, más allá de la gracia etimológica que guardan, terminan por asociarse a una forma de vida.   


Podría decirse que doy tumbos en muchos aspectos: en cine, de un director a otro; en literatura, de un género a otro; en el día a día, de una indecisión a otra…, y así en otras tantas facetas de la vida en las que cuesta encontrar el equilibrio. Es entonces cuando en la búsqueda de la armonía perdida bebo de la fuente del arte, de la que ocasionalmente surgen obras digeribles para el ánimo. Con ellas nacen personajes, o mejor dicho acompañantes, que proponen otras vías de recorrido vital a la par que exploran nuevas formas de autorrealización.     


Interpretaciones Culturales, Frances Ha


Es el caso de Frances Ha, fiel ejemplo de la filosofía de la inquietud, de la búsqueda del deseo, aunque no esté claramente definido. No se sabe muy bien hacia dónde se dirige. Sin embargo, no se detiene. Vive en la instantaneidad del momento hasta que tras varios tropiezos encuentra irremediablemente su camino.

Comienza entonces un viaje hacia el «cómo» que plantea y muestra a la vez alternativas de superación vital.

Llegado a este punto recuerdo el estribillo de Like a Rolling Stone: «How does it feel?, how does it feel / to be on your own, with no direction home / A complete unknown, like a rolling stone».

«¿Cómo se siente?» pregunta Dylan a la protagonista, que vaga de un lado a otro, perdida y desolada. «¿Cómo se sentirá Frances?», me pregunto al verla deambular. Sin trabajo estable y tras varias mudanzas a la espalda, se calza las converse y sale a la carrera de la ansiada independencia.

Interpretaciones Culturales, Frances Ha

Nos vamos de tour por calles y barrios neoyorquinos a ritmo de Bowie. El tiempo vuela entre fotograma y fotograma al paso de un presente que mantiene activas las piernas de Frances: salta, ríe y baila con la fugacidad del momento.

Los días pasan y no se intuyen grandes logros ni grandes metas, pero la frescura de la carrera aún pervive en la memoria.
Surgen contratiempos, uno tras otro, que dificultan su aspiración de conseguir vivir por cuenta propia. Parece que todo se tuerce. Sin embargo, todo sigue en constante movimiento.



Interpretaciones Culturales, Frances Ha
Cambia Frances y cambia su entorno, sale a flote el pragmatismo del personaje: el revulsivo que despereza la mente y activa la capacidad de reinvención. Surgen entonces nuevas formas de vivir para nuevas experiencias. De forma que ante la imposibilidad de vivir como desea en un primer momento, cambia y se adapta a las circunstancias. 
Se sumerge en un proceso de renuncia y experimentación, de prueba y error, con el bagaje existencial que conlleva: la pérdida de complejos y miedos que le permiten seguir corriendo... y sonriendo.






sábado, 5 de septiembre de 2015

Cuando en el camino se cruza algún pero...

Interpretaciones Culturales, Woody Alllen, Manhattan


Nació el pasado otoño en Barcelona. Se gestó tras un paseo nocturno, la noche en que redescubrí el cine de Woody Allen. Tan sólo hizo falta volver a escuchar las melodías de Gershwin asociadas a la fotografía de Manhattan para que despertase en mí la sensación de una nostalgia imperecedera. No moriría aquella sensación, pero sí lo haría aquella etapa en la que el rencuentro con el cine y la literatura prometía un futuro esperanzador. Poco a poco esa esperanza se fue perdiendo, hasta quedar reducida al deseo de no dejarla marchar. Pero atrás quedaron esos días, de los que guardo en la retina imágenes memorables. Hoy los recuerdo en estos versos, de nuevo en otoño. Y en ocasiones me pregunto si días así volverán a ser para mí… 


Llegué tarde
Sin querer,
Sin remedio.
Caminé sin cesar
Largas calles,
Lo conocido se hizo inhóspito
Y la voluntad, recuerdo.

Sin pensar
Di con mis pies
Frente a esa puerta.
Tras el cristal
La sala vacía
Aguardaba la venida…

Pero mi visita
No estaba prevista,
No esta vez…

Y ahora
Vuelvo tarde
En silencio.

Deambulo bajo el frescor
De húmedas ramas,
Frío y distante me alienta
A cruzar la calle

De altos edificios
Oigo tristes melodías
Tal vez se apaguen
Al rozar el suelo

Oscuro se hace ya
Para esta luz azulada,
La ciudad dormita…

No llego a casa,
No esta noche… .